domingo, 27 de octubre de 2013

Elisa Dejistani

RUNAS
 
 

Había entonces
ojos albinos
los inventaba
en cada runa
en cada piedra afilada
en el reverso
para descifrar quizá
una contraseña
el coraje de permanecer
 
Ahora
 hay luces huérfanas
apenas un resplandor
por entre los agujeros negros
el espasmo
de un corazón partido
donde se filtra la distancia
entre la caricia y el deseo
en ese costado exacto
en que se abren los cuerpos
y la cintura es una curva obscena
y todo arde
y todo  sucede
  
 


Existir
en la desmesura
de un dios extranjero
engarzado  tal vez
en el hechizo
de una mirada
donde resplandece
el riesgo de creer
 
Existir
  ser percibido
como el reto de un átomo
en el exterminio
como el nombre
inventado por los amantes
 en el combate oblicuo
de la sangre
 
Existir
ser descubierto
en el umbral del milagro

 
 

Cuando escribo

comienza a circular mi cuerpo

es para volar que me vuelvo

pequeña y ligera


Hay noches

en las que permanezco

  acorralada

al borde de mí misma

abro la ausencia

en mitad del dolor

y aúllo como loba
 

Hay un espacio

en que la misma soledad

abandona

Es para llenarme de olvido

que entro en mí

y me despojo


POEMAS Del libro  El Retorno de Casandra  ( Editorial Proa , 2012)
 
 
 
Elisa Dejistani

Nació en Buenos Aires, Argentina. Pintora, escultora y poeta con antepasados italianos.
Ex miembro del Consejo Directivo de la Asociación Argentina de Artistas Escultores, colaboró en diversos periódicos y revistas del país y del exterior.
Vivió y trabajó en Italia, donde expone desde el año 1995 sin perder el vínculo entrañable que la une al país de sus ancestros.
En su mundo creativo ubica a la figura humana como el punto de inicio de un recorrido que alcanza los límites de la abstracción. Conserva la atadura con la tradición de arte estatuaria pero muestra una decidida adhesión al sentimiento de la modernidad.
Dejistani modela y modifica el bronce, la madera y la piedra, creando volúmenes y conformando espacios y logrando a su voluntad la integración de lo abstracto con lo figurativo, creando en sus obras diversas formas, volúmenes, espacios plenos, huecos, superficies llanas y ásperas.
Obra literaria publicada:
Misteriosa magia (1977) Poesía
Exilio para no morir (1986) - Poesía
Disonancia del bronce en Makhac-kala (1990) - Poesía
Con el sol en las manos (1994) - Antología - Poesías - Aforismos - Dibujos
"Jeroglifico" (1991) - Argentores - (Teatro)
Una estética del silencio (1992) - Argentores (Monografía - Video)
"Dualidad del silencio" Poesías en Español e Italiano - Ediciones Botella al mar (2009)
 
Entre las distinciones de relieve:
Premio "Educar la Paz" - Unesco, Buenos Aires, 1980 (Poesía)
Premio "Fioravanti Felici" - Fundación Argentina para la Poesía, 1989 (Poesía)
Premio "Associazione Luigi Pirandello", Italia, 2004 (Poesía)
Premio "Arte D'Autunno" di Poesía - Terza Biennale "Omaggio a Roma" - Anno 2000
 
En Artes Plásticas:
Primer Premio "Unesco", Buenos Aires, 1981 (Escultura)
Premio "Salón de Otoño" (SAAP), 1995 (Escultura)
Premio Internacional "Filignano Arte", Italia, 1999 (Escultura)
Premio Internacional "Filignano en Relieve y Pintura", Italia, 2000 (Pintura y Relieve)
 
dejistanipoetaescultora.blogspot.com
 
 







 
 
                                                      
 
 
 
 


Ulises Varsovia

Grosellas
 
En su congregación monacal
de silvestres monjes congregados,
la grosella congregacional,
arracimada en un gregario haz
de verdes gemelos conjurados.
 
Pesado el ramaje, agobiado
por el peso de la grey racimal
apretujada en tan breve espacio,
hinchándose de sus zumos lácteos,
creciendo hacia la madurez carnal.
 
Plenitud de la ampolla monacal
en la roja redondez de hermanos
célibes en un arrobo sexual,
pletóricos de semen germinal,
y obedientes en su celibato.
 
En julio sus senos picoteados
por los mirlos de aire crepuscular,
o por mis dedos acariciados,
antes de hincar el diente extasiado
en la roja pulpa libidinal.
 
 
En ti morir
 
Morir en tus alas abiertas,
dormirme para siempre
oyendo tu zumbido
de misterioso insecto,
misteriosa poesía.
 
Caer desde la conciencia
a un sueño de vírgenes
extraviadas en el bosque,
a un sueño de doncellas
gravitando en la niebla
de perdidas cosas.
 
Mi hogar tu nido incierto,
tu guarida en el sopor
de setas destiladas,
de fresas silvestres
transitando por deposiciones,
por translaciones cruzando
   el color de la hoguera,    
rubicundas de mineral asedio.
 
En ti morir sabiendo
que nunca lo sabremos,
que el tiempo una categoría
de aguas inescrutables,
y al fondo de la memoria
tus propios ojos gastados,
tus ojos de color ceniza.
 
En ti morir sacudido
de ráfagas estelares,
de misteriosa luz astral
pulsando la obscuridad
de mi anónimo instrumento.
 
Morir en tus alas libres,
morir en tu raudo vuelo
de sueños y translaciones,
de setas multiplicando
su prófuga aparición,
alimentando vírgenes.
 
 
 
Edad final
 
Llegará también la edad final,
la edad de las últimas fuerzas,
y estaremos, amor, al borde
de nuestro gastado intelecto,
de todo humano raciocinio.
 
Ya se habrá agotado nuestro elán,
y recordaremos el ayer
como si fuera, Claire, un navío
fantasma a través de la niebla,
o un sueño lejano, lejano,
ya casi fuera de la memoria.
 
¿Cómo te amaré, amor, cuando el tiempo
emita su fallo inapelable,
y de las viejas fotografías
emerjan nuestras imágenes,
salte una chispa de juventud,
y apenas nos reconozcamos?
 
¿Acariciarán, Claire, mis manos
tus cabellos de pálida luna,
besaré tu frente agrietada,
rodearán mis brazos tu cuello
apretándote contra mi cuerpo,
protegiéndote de todo mal?
 
¿O iremos juntos, de la mano
por el otoño, por las hojas
de los últimos calendarios,
diciéndonos cada día adiós,
y reencontrándonos cada día?
 
Llegará también la edad final,
la edad de la última travesía,
y no soltaré, amor, tu mano,
ni te dejaré caer a tierra,
sin caer contigo para siempre, amor.
 
 
 

Desde la noche
De la noche hasta mi corazón
llegan náufragos difuntos,
viajeros que vi partir
desde mis horas vacías
y cuyo rumbo guiaron
sucesos conmovedores.
 
Regresan mustios y heridos,
llorando de otoño espeso,
escrita en sangre y derrota
la bitácora marchita.
 
No me llaméis vuestro padre
ni vuestra antigua morada,
aquél que rezó y bendijo
vuestra partida está enfermo,
no pidáis paternidad
para el luto a mi bandera.
 
Yo sé que de noche existo
como un puerto de naufragios
que el soplo de las tormentas
abastece de despojos,
y sólo desamparados viajes
regresan pidiendo amparo.
 
Remece mi corazón
el llanto de lo que vuelve,
avergonzados viajeros
piden perdón a mi puerta,
días que vi morir
se levantan desde el tiempo.
 
Noche de estrellas azules
cayendo contra el mundo,
nada conjura el acoso
de su color homicida,
besa mi boca el verdugo
embajador de su origen.
 
Acaso la vi partir
y mis viajes la buscaron;
la vi zarpar y mis naves
se hicieron hacia su ruta;
la vi fallecer en mí,
y en mí quise encontrarla.
 
Acaso tal vez mis náufragos
hallaron su sepultura
navegando en mi interior
que en la noche reencuentro.
Acaso tal vez yo soy
el único que no ha vuelto.
 
 
 
Ulises Varsovia
 

Nací el 2 de julio de 1949 en Valparaíso, cuyo mar y sus tempestades marcaron definitivamente mi persona y mi poesía.
Estudié varias asignaturas humanísticas, y trabajé en tres universidades, tanto en historia como en historia del arte, al mismo tiempo que escribía poesía. En 1985 salí a doctorarme a Alemania, y como mi mujer es suiza, pude trabajar y quedar-me en San Gallen, ciudad en cuya universidad hago un par de lecciones.
He publicado 28 títulos de poesía, cinco de ellos en Chile, y tres dedicados a Valparaíso, el último: Hermanía: La Hermandad de la Orilla, en Apostrophes de Santiago (www.apos.cl). El libro más antiguo que he publicado es Jinetes Nocturnos, de 1974, pero tengo otros inéditos más antiguos. En 1972 publiqué un cuadernillo, Sueños de Amor, que circuló sólo entre amigos.
Me han publicado más de 70 revistas de literatura de todo el mundo, en varios idiomas, y repetidas veces, y estoy en numerosas páginas web.
En agosto del año 2006 salió a la luz en Sevilla, España, mi libro de poemas Anunciación. Ángeles y Espadas, publicado por la Asociación Cultural Myr-tos. Esta misma entidad acaba de publicar mi Antología Esencial y Otros Poe- mas (1974-2005), que incluye dos poemas de cada poemario publicado, es decir, 52 poemas "esenciales", y tres poemas de 12 libros inéditos, lo que hace un total de 88 poemas. Lo último mío aparecido es Vientos de Letras, también antológi-co, en colaboración con el poeta andaluz Alexis R. , editado por Myrtos.
De los 28 poemarios publicados, sobresalen Jinetes Nocturnos, de 1974/75 ,
Tus náufragos, Chile, de 1993, Capitanía del Viento , de 1994 , El Transe-
únte de Barcelona , de 1997, Madre Oceánica, Valparaíso, de 1999 , Mega-lítica, de 2000,  Ebriedad , de 2003, y la Antología Esencial.